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ivanchuk jugando

En 1939 Studenecki formuló una sencilla regla para determinar en qué casos dos peones pasados no ligados podían ser detenidos por el rey contrario (regla conocida en inglés como the floating-square rule): si el cuadrado en cuyas dos esquinas se encuentran esos dos peones pasados (suponiéndolos situados en la misma horizontal) alcanza la octava fila, entonces uno de tales peones debe coronar. En caso contrario, si el cuadrado formado por ambos peones no alcanza la octava línea, el rey contrario puede por sí solo detenerlos.

Pues bien, el pasado sábado 10 de enero de 2015, en la primera ronda del torneo de Wijk aan Zee, pese a toda esa experiencia y conocimientos técnicos, volvió a cometerse el mismo error fatal.

Finales de peones

 

Es probable que una idea simplificara el cálculo que tanto Nimzovitch como Ivanchuk tuvieron que realizar, y es la de considerar que cuando dos peones ligados se enfrentan a un solo peón enemigo (los peones negros de f y g frente al blanco de g en la partida de 1928, y los peones blancos de e y f frente al negro de f en la actual) cualquiera de los dos peones puede ser el peón pasado resultante, y que ambos jugadores apreciaran sin más que su peón más alejado de esos dos era un peón pasado (sobre el supuesto, claro está, de que el Rey contrario no está próximo para evitarlo).

La historia se repite, aunque, eso sí, el avance de la técnica ha permitido al jugador del siglo XXI mostrar mayor decoro y evitar continuar con una lucha desesperada. Aunque de abandonos prematuros también está la historia llena.

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