Inicio Actualidad Abdusattorov resiste en Wijk aan Zee

Abdusattorov resiste en Wijk aan Zee

0

El Tata Steel Masters 2026 llegó a su segundo día de descanso con un guion que resume a la perfección lo que hace especial a Wijk aan Zee: dramatismo diario, partidas con riesgo real y una tabla que se aprieta sin piedad. Nodirbek Abdusattorov sigue al mando con 5,5/8, aunque el liderato ya no tiene el brillo de la invencibilidad: cayó ante Anish Giri en la octava ronda y aun así conserva medio punto de ventaja sobre su compatriota Javokhir Sindarov (5/8).

La noticia, en realidad, es doble: Abdusattorov continúa primero pese al golpe, y el torneo entra en su tramo decisivo con un enfrentamiento directo que puede reordenarlo todo. Tras el descanso del lunes, la ronda 9 abrirá el martes con un plato fuerte: Sindarov–Abdusattorov. Un duelo uzbeko en la élite, impensable hace pocos años, que habla del crecimiento acelerado de una escuela que es un auténtico presente.

Giri tumba al líder: victoria de prestigio y tabla más apretada

Abdusattorov resiste en Wijk aan Zee 1
Lennart Ootes / Tata Steel Chess

La derrota de Abdusattorov ante Giri tiene un peso simbólico notable. Giri, jugador de casa y uno de los rostros históricos del Tata Steel, logró un triunfo de esos que cambian la atmósfera del torneo: no solo suma un punto, sino que demuestra que el líder puede sangrar. Según el parte de la jornada, Abdusattorov estuvo cerca de firmar una salvación milagrosa, pero “falló en el último obstáculo”. En un torneo tan largo y exigente como este, esas derrotas que se escapan al final suelen dejar dos marcas: una en la clasificación y otra —más delicada— en la confianza.

Con esta victoria, Giri se integra en el grupo de 4/8, todavía a tiro si encadena una racha. Esa es la lógica de Wijk aan Zee: no es necesario dominar desde el inicio; a menudo basta con llegar vivo a las últimas rondas, y ahí, apretar.

Sindarov no se descuelga y espera su momento

La otra gran pieza del tablero es Sindarov. Hizo tablas ante Vincent Keymer en una partida descrita como “sólida”, con la mención de que quizá el alemán tuvo “una pequeña opción” en la apertura. El matiz importa: Sindarov no necesita ganar siempre; le basta con mantener la presión sobre el líder y reservar energía para el cara a cara del martes.

Ese Sindarov–Abdusattorov tiene aroma de ronda bisagra: si Sindarov gana, el liderato cambia de manos; si empatan, Abdusattorov mantiene el control; si gana el líder, abre un hueco valiosísimo. En la práctica, es un mini-match dentro del torneo.

Gukesh suma con autoridad ante Fedoseev: una victoria “a la antigua”

La otra partida decisiva del día en el Masters fue el triunfo de Gukesh contra Vladimir Fedoseev. En una victoria elegante del indio. En un torneo donde la presión competitiva empuja a muchos a asegurar medio punto, estas victorias construidas desde la ambición —y la disposición a complicar— son las que, históricamente, distinguen a los aspirantes del resto.

Gukesh queda también en el grupo de 4/8. No lidera, pero su presencia en la zona media alta mantiene el torneo en estado de combustión: varios nombres todavía pueden soñar si encadenan dos resultados fuertes.

Las tablas también cuentan: ventajas escapadas y finales tensos

La octava ronda dejó varias historias de “lo que pudo ser”. Matthias Bluebaum vivió una escena reconocible para cualquier ajedrecista: se quedó “varios minutos” ante el tablero intentando asimilar cómo estropeó una posición ganadora —en el tablero y en el reloj— frente a Thai Dai Van Nguyen, permitiendo el escape hacia las tablas.

También hubo partida con ventaja significativa para Hans Moke Niemann ante Jorden Van Foreest, pero terminó en empate. Yagiz Kaan Erdogmus estuvo cerca de vencer a Praggnanandhaa justo antes del primer control de tiempo, otra señal de lo cruel que puede ser el ajedrez de élite cuando el reloj aprieta. Y Chithambaram Aravindh logró escapar de una “muy mala posición” contra Arjun Erigaisi, un recordatorio de que defender también es un arte, y que en Wijk aan Zee la resistencia se premia.

Tras ocho rondas, la clasificación del Masters queda así en su parte alta: Abdusattorov 5,5, Sindarov 5, y un grupo perseguidor con Erdogmus, Niemann y Van Foreest (4,5). Detrás, varios a 4 —entre ellos Giri, Gukesh y Keymer— esperando el momento de asaltar la parte noble.

Challengers: “round de sangre” y dos líderes con 6,5/8

Si el Masters tuvo dos resultados decisivos, el Challenger fue una tormenta. La ronda 8 acabó con una sola partida finalizando en tablas. MarcAndria Maurizzi (victoria ante Miaoyi Lu) y Andy Woodward (victoria ante Faustino Oro) mandan con 6,5/8, medio punto por delante de Aydin Suleymanli.

Y hay una escena que se está volviendo habitual que merece ser contada: Vasyl Ivanchuk, medio punto más atrás, tuvo que hacer “media docena” de jugadas en apenas segundos contra Max Warmerdam… y, una vez sobrevivió a los apuros, forzó la rendición. La imagen encaja con el Ivanchuk de siempre: talento desbordante, tensión permanente y una capacidad única para encontrar recursos incluso en el filo del tiempo.

Lo que viene: ronda 9 con duelos directos y tensión acumulada

El martes 27 de enero, el Masters regresa con una ronda 9 cargada: Sindarov–Abdusattorov, Van Foreest–Keymer, Erigaisi–Niemann, Praggnanandhaa–Aravindh, Nguyen–Erdogmus, Gukesh–Bluebaum y Giri–Fedoseev. Si algo dejó claro la ronda 8 es que aquí no hay partidas “de trámite”: incluso los empates vienen con historias de ventaja, defensa y reloj.

Con el líder tocado pero no hundido, el perseguidor directo listo para el asalto, y una segunda línea de aspirantes que no se rinde, el Tata Steel entra en esa fase donde el torneo deja de ser una maratón y empieza a parecerse a una serie de finales. En Wijk aan Zee, ese suele ser el momento en que se decide quién manda… y quién solo lo pareció durante unos días.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.