El pequeño prodigio, de origen indio y residente en Singapur, derrotó al polaco Jacek Stopa en un torneo en Suiza y se convirtió en el jugador más joven de la historia en lograrlo
El ajedrez es un juego de estrategia, inteligencia y paciencia, que requiere años de estudio y práctica para alcanzar la maestría. Pero hay quien parece haber nacido con un don especial para mover las piezas sobre el tablero. Es el caso de Ashwath Kaushik, un niño de ocho años, seis meses y 11 días, que el pasado domingo hizo historia al convertirse en el jugador más joven de la historia en ganar a un Gran Maestro de ajedrez en una partida clásica.
El pequeño prodigio, de origen indio y residente en Singapur, logró la hazaña tras vencer al polaco Jacek Stopa, de 37 años, en la cuarta ronda del Burgdorfer Stadthaus Open en Suiza. El anterior récord lo había establecido apenas un mes antes el serbio Leonid Ivanovic, que se convirtió en el primer jugador menor de nueve años en derrotar a un Gran Maestro en una partida clásica, pero Ashwath era cinco meses más joven que el serbio cuando venció a Stopa, según Chess.com.
“Me sentí muy emocionado y asombrado, y me sentí orgulloso de mi juego y de cómo jugué, especialmente porque estuve peor en un momento pero logré recuperarme de eso”, dijo Kaushik a Chess.com tras ganar a Stopa.
La partida de la proeza me ha parecido muy interesante, sobre todo desde el punto de vista posicional. La puedes ver comentada en español aquí:
Un campeón precoz y con memoria fotográfica
Nacido en India en 2015, Ashwath ya se ha hecho un nombre en el mundo del ajedrez tras ganar varios torneos juveniles alrededor del mundo, destacando el de campeón mundial sub-8 de rápidas en 2022, cuando solo tenía seis años, y el de triple oro en la categoría sub-8 del Campeonato Juvenil de Asia Oriental del mismo año, según Chess.com.
Ashwath ha llamado la atención de algunos de los grandes nombres del ajedrez mundial, como Anish Giri. Carleton Lim/Federación de Ajedrez de Singapur
8 is the new 12 https://t.co/ek7W7IIKwB
— Anish Giri (@anishgiri) February 18, 2024
En una entrevista con Chess.com, el padre de Ashwath dijo que ni él ni su esposa tienen antecedentes de jugar al ajedrez y que fue una sorpresa ver a su hijo, que dice que practica unas siete horas al día, convertirse en un jugador tan talentoso.
“Es surrealista, ya que no hay realmente ninguna tradición deportiva en nuestras familias. Cada día es un nuevo descubrimiento, y a veces tropezamos en busca del camino correcto para él”, dijo su padre, Kaushik Sriram, a Chess.com.
Además, el padre reveló que Ashwath tiene una memoria fotográfica, que le permite resolver complejos problemas visuales sin necesidad de usar un tablero. “Resuelve largos y complejos rompecabezas visualmente. Terminó recientemente toda la serie de Grandes Maestros de Jacob Aagaard sin usar un tablero”, dijo el padre.
Ashwath tiene como objetivo convertirse en Gran Maestro él mismo algún día, y seguir los pasos de sus ídolos, como el indio Viswanathan Anand o el noruego Magnus Carlsen. Con su récord recién batido, está más cerca de conseguirlo. Y es que, como dice el refrán, “el tamaño no importa”. Al menos, en el ajedrez.
Un apoyo incondicional
Ashwath no está solo en su camino hacia la cima del ajedrez mundial. Cuenta con el apoyo incondicional de su padre, que le acompaña a todos los torneos y le ayuda a entrenar, de su escuela, que le permite flexibilidad para compaginar sus estudios con su pasión, y de la Federación de Ajedrez de Singapur, que le ha brindado su reconocimiento y su ayuda.
El Gran Maestro singapurense y CEO de la federación, Kevin Goh, elogió la hazaña de Ashwath en ‘X’, diciendo: “El padre es súper comprometido, el niño es dedicado, la escuela permite flexibilidad y por supuesto tiene talento natural.
“Queda por ver hasta dónde puede llegar, ya que los intereses pueden cambiar a medida que el niño crece. Aún así, tenemos esperanza”. Goh también bromeó diciendo que, como solo tiene ocho años, Ashwath todavía “necesita un cojín elevador para alcanzar el otro lado del tablero”.
También atribuyó el éxito de Ashwath a los “muchos otros entrenadores y seguidores” que le han acompañado en su viaje.








