Son las seis de la tarde. Puntual, acudo a la hora acordada con el padre de Pedro Ginés, también Pedro, para entrevistar al nuevo campeón del mundo de ajedrez sub-14. Hago sonar el timbre y una mujer muy amable abre la puerta. Intuyo que es la madre del chaval. Me señala un ‘despacho de trabajo’ donde allí, en el umbral, esperan con una sonrisa en la cara Pedro Ginés –padre- y Pedro Ginés –hijo-.

Saludo a ambos. Reconozco que estrechar la mano de todo un campeón del mundo de ajedrez me genera cierta ilusión. No todos los días se tiene la oportunidad de entrevistar a un ‘chico prodigio’ y menos que te reciba en su casa, lo cual les agradezco en cuanto tengo la ocasión.

Observo en el ‘despacho’ dos mesas con sendos ordenadores y tras ellas, una estantería repleta de libros y trofeos. No es para menos conociendo el palmarés del zaragozano durante su corta, pero espléndida, carrera. Me invitan a sentarme en un cómodo sofá negro. Pedro hace lo propio en otro. Su padre, por su parte, se distancia de nosotros y se sienta a trabajar con el ordenador mientras nos escucha atentamente.

La primera impresión que me transmite este chico de tan solo 14 años es de ser una persona tímida pero al mismo tiempo con mucha seguridad en sí mismo. Y esto último, a mi juicio, se refleja también en su juego.

A los 8 años -en julio de 2012-, en unas simultáneas celebradas en Alcubierre (municipio de la provincia de Huesca) hizo tablas con el legendario Gran Maestro (GM) holandés, Jan Timman. Con 9 años logra su primer podio en el Campeonato de España sub-10 y se proclama campeón de Zaragoza de Primera Categoría (personas adultas).

Con 10 años Pedro gana el Campeonato de Aragón sub-18 y su primer Campeonato de España, en total cinco veces campeón estatal en distintas categorías, la última en sub-16. Otros hitos destacables son que con 12 años queda campeón absoluto de Zaragoza, y a la misma edad, Maestro Fide. Como mencionaba anteriormente, el jugador que actualmente forma parte del Club Jaime Casas de Monzón posee un palmarés envidiable.

Fotografía cortesía de Niki Riga

Llegado el momento de la entrevista, en primer lugar, felicito de nuevo a Pedro por la medalla de oro lograda en el Campeonato del Mundo sub-14 celebrado en Halkidiki (Grecia). Entra así, a pesar de su corta edad -14 años-, en la historia del ajedrez español. Y como no podía ser de otra forma, le pregunto por sus comienzos en este maravilloso deporte. “Empecé a los 6 años, en el colegio, como actividad extraescolar. Y a partir de ahí, con 7 años me apunté a un club y empecé a jugar torneos”.

“¿Tuviste alguna influencia? Por ejemplo de tu padre, quien también ha sido –y todavía lo es- jugador de ajedrez”, le cuestiono. “Realmente no. No empecé a jugar al ajedrez por mi padre. Cuando ya empecé a jugar sí que lo hacía con él, pero al principio no me influyó”.

En este momento interviene Pedro Ginés (padre): “Yo he jugado al ajedrez toda la vida, pero cuando me casé, me retiré por obligaciones familiares. Entonces cuando Pedro era pequeño yo no jugaba. Pero claro, el ajedrez es mi mundo, y cuando empieza a jugar, yo conocía a los jugadores, los torneos… Aunque yo no sabía si Pedro iba a jugar una semana, un mes o un año. De hecho, cuando lo llevo a los primeros torneos, yo ni me saqué la ficha ni nada. Iba simplemente como padre. Lo que ocurre es que cuando ya veo cierta regularidad, decidí sacarme la ficha de la federación otra vez. Es decir, él fue el que me arrastró a mí (risas)”.

Me intereso también por su rutina diaria de entrenamiento y en cómo compagina el ajedrez con sus estudios de la ESO. “Suelo entrenar un día sí y otro no, pero el día que lo hago intento estar dos o tres horas, aunque normalmente son dos. Generalmente entreno aperturas y ejercicios de táctica”, incide.

Cabe recordar que actualmente es el Gran Maestro Internacional (GMI), Manuel Pérez Candelario -uno de los entrenadores más prestigiosos del país-, la persona que dirige al zaragozano.

Con 8 años Pedro disputa su primer torneo de gran calado: el Campeonato de España. “¿Cómo fueron los resultados en este primer torneo importante?”, le cuestiono. “No sé cómo quedé pero no gané. No quedé muy arriba”, reconoce.

Entonces, de nuevo interviene Pedro Ginés (padre): “A ver, no lo ganaste pero quedaste el puesto número trece –empatado con el séptimo puesto-. Claro, él dice que no quedó muy arriba pero… (risas). Ir a un Campeonato de España sin haberlo jugado nunca y quedar en esa posición… Allí descubrió lo que era el ajedrez”.

Una medalla de oro para entrar en la historia

Seis años después, y tras varios títulos a nivel nacional, llega el Campeonato del Mundo sub-14 celebrado en Grecia, al que el zaragozano llega en el puesto número 25 del ranking. “¿Cuáles eran tus objetivos en este torneo?”, le pregunto. “Mi objetivo era quedar en el top 10. Pero sí que es cierto que pensaba que si el campeonato me salía muy bien, y se daban las circunstancias, podía estar en el top 5 incluso. Empecé muy bien porque las cuatro primeras partidas fueron victorias”, explica.

El zaragozano concluyó el Campeonato del Mundo con ocho victorias, dos empates (tablas) y una derrota en las once rondas disputadas. Lo que le permite situarse con un ELO de aproximadamente 2.350. No obstante, tal y como recuerda su padre, Pedro ha permanecido con casi 2.400 durante más de un año.

A continuación, y ya metido de lleno en lo que ha sido el desarrollo de esa última partida de alrededor de cinco horas y media que convirtió a Pedro en campeón del mundo, le pregunto por el famoso sacrificio de dama que llevó a cabo en la jugada número 28 de su encuentro con el alemán, Alexander Krastev. Un movimiento que, personalmente, yo no vi venir y que me dejó totalmente sorprendido. Más aún teniendo un peón de ventaja, por lo que este movimiento se antojaba, en mi opinión, innecesario. Pero claro, quién soy yo para valorar la estrategia de todo un campeón del mundo.

Fotografía cortesía de Niki Riga

El zaragozano, jugando con negras, ofrece su dama a cambio de alfil y torre. Por contra, la situación de las piezas con la que se queda en este momento del juego le otorga, aunque haya sacrificado su dama, una posición ventajosa frente a su adversario. Pedro explica que realizó esta jugada “sin tenerlo muy claro”, pero sabiendo que tenía que “arriesgar” si quería convertirse en campeón del mundo.

“Recuerdo que si hacía tablas tenía el segundo puesto prácticamente asegurado. Y perdiendo podía quedar tercero, cuarto o quinto. Pero claro, yo quería ganar el Campeonato y no me importaba perder la partida”, afirma convencido. Su padre, que ha escuchado la respuesta de su hijo, añade que esto es “muy característico” de Pedro. Es un “ganador nato”, asegura orgulloso.

Relacionado con esta cuestión, el actual campeón del mundo de ajedrez en su categoría nos describe su estilo de juego. Asevera que al principio de las partidas no suele ser “muy agresivo”. “No intento ir desde el principio a por grandes ventajas. Pero sí que luego, si la partida va normal, intento siempre ser ambicioso”, matiza.

Hay veces que tengo mucha presión y no la disimulo. El contrario también está nervioso y no se puede evitar

Le pregunto también por el control de las emociones en una partida de este tipo. Y más concretamente, cuando se encuentra con circunstancias adversas en el juego. Ya sea por la pérdida de concentración –debido a la duración de la partida y la presión de la misma-, por falta de suerte, nervios, o simplemente por un error cometido en un mala decisión.

“Durante la partida pasan muchas cosas. Pero sí que es cierto que hay veces que cuando haces una jugada y te das cuenta que es mala, lo que tienes que hacer es tomarte tu tiempo y olvidar la jugada. Es un error seguir pensando, porque muchas veces estás enfadado con la jugada que acabas de hacer y pensar estando enfadado es mucho peor. Yo lo que suelo hacer es tomarme un descanso para olvidarme porque si no luego te repercute en la partida”.

Reconoce también que, normalmente, en las partidas siempre está en continuo movimiento. “Hay veces que tengo mucha presión y no la disimulo. El contrario también está nervioso y no se puede evitar”, aclara.

Por eso, y quizá fruto de los nervios, durante la última partida del Campeonato del Mundo y ya en el movimiento número 81, y con la partida encaminada hacia las tablas, el adversario de Pedro comete un error imperdonable. El zaragozano aprovecha esta jugada perdedora, y con su caballo materializa un doble ataque a peón y rey (81. Re5, Cc4+). Un hecho este que le permite hacerse con el peón, poner fin así a la partida y proclamarse campeón del mundo.

Pedro admite que nada más mover el jugador alemán, se dio cuenta que este había cometido un error. “Lo vi porque era de las pocas opciones que quedaban para poder ganar. Me sorprendió muchísimo, y casi no me dio tiempo a pensar en nada. Simplemente moví. El chaval se dio cuenta del error y ahí se acabó la partida. Entonces me di cuenta de que había ganado el Mundial”, subraya con una gran sonrisa en la cara.

Fue en ese momento cuando el zaragozano entró por la puerta grande en la historia del ajedrez español. Tan solo el Gran Maestro (GM), Paco Vallejo, había logrado una gesta igual en un Mundial, fue en el torneo sub-18 que se disputó en Oropesa del Mar (Castellón) en el año 2000.

Nuevos objetivos que alcanzar

Sabiendo que ha puesto el listón muy alto tras vencer en el Campeonato del Mundo, a continuación me intereso por sus próximos objetivos. “Claro, por encima del Mundial hay poco. A mí me gustaría ser Maestro Internacional (MI) el año que viene y dentro de dos o tres años, ser Gran Maestro (GM)”, aclara.

Respecto a dedicarse de manera profesional al ajedrez en un futuro –pregunta recurrente-, Pedro responde que por supuesto que sí que le gustaría, aunque afirma conocer las dificultades que ello entraña. “Claro, ser de los mejores es muy difícil, pero luego creo que compensa”, admite.

Cabe señalar que en el terreno económico, la Federación Española de Ajedrez (FEDA) tiene mucho que decir, pues en estos momentos, junto con el Club Jaime Casas de Monzón, son los únicos que, como entidades patrocinadoras, se hacen cargo de una parte del apoyo de entrenamiento de Pedro. Por ello, y como se dice coloquialmente hablando, la pelota se encuentra en el tejado de la Federación.

Antes de concluir, le pido al nuevo campeón del mundo un consejo para todos aquellos niños y niñas que empiezan a recorrer y a interesarse por este maravilloso deporte. “Les diría que, aunque muchas veces van a perder, sigan jugando. No pasa nada por perder. Aunque sí que está bien que te moleste perder, o eso creo (risas)”.

Por último, tras formularle un último y breve cuestionario en formato pregunta-respuesta y que se puede leer al final del texto, me despido de ambos, no sin antes desearle suerte a Pedro para sus próximos compromisos. Aunque en el fondo, ciertamente, sé que no la necesita.

Las ocho casillas

A. El mejor jugador de todos los tiempos

– Bobby Fischer

B. Un ídolo

– Magnus Carlsen

C. Una virtud

– La ambición

D. Una apertura

– Caro-Kann

E. Blancas o negras

Blancas

F. Magnus Carlsen o Fabiano Caruana (Campeonato del Mundo 2018)

– Magnus Carlsen

G. Con quién te gustaría jugar una partida

– Con Paco Vallejo

H. Resultado de una partida entre Pedro Ginés (padre) y Pedro Ginés (hijo)

– [Lo piensa durante unos instantes] Gana Ginés (risas)

5 COMENTARIOS

  1. Felicidades al Chaval , sería un gusto verlo jugar en el Memorial Carlos Torre Repetto que se juega cada añpo en Diciembre en Mérida Yucatán México

  2. En 1995, después de varios años jugando de forma libre, me federé por primera vez, recalando en el Club Ajedrez Ibercaja. Ese año, llegamos un montón de gente nueva (MI Pablo Glavina, MI Jesús Barón, su hermano Jorge, varios jugadores provenientes del Marcos Frechin, como Fernando López, María Ángeles Sancho, Alberto Martínez, el Rocker…), para unirnos a los que ya pertenecían a el (Cesar Lasanta, Enrique Gavín, David, el Oso ….). Todo esto no hubiera sido posible sin Rafa Pellicer, autentico alma mater de aquello.

    Siempre digo que esa temporada ha sido el mejor periodo de tiempo de mi vida. Ambiente de club sano, transversal, donde cualquier dia que te pasaras por el club, tenias a alguien para echar una rapidas, mirar ajedrez, usar el futbolin o el ping-pong. No era raro salir una noche despues de la ronda de un torneo o el por equipos, y acabar en la sede montando na liga de blitz que acababa …. tarde.

    Pedro Gines Sr. pertenecía al club. Lo que mas recordaba de el, era su sentido del humor, inteligente y divertido. También recuerdo su “frikismo” en el tema de la informática (en su trabajo lo tocaba bastante, y le gustaba horrores). Recuerdo perfectamente en una de las cenas que se montaban, que fue la primera persona que me habló de los Objetos de Programación.

    El tiempo pasa, algunos volvimos para Huesca, otros a Barcelona, cambios de club, etc. Pero la vida, de vez en cuando te da la oportunidad de volver a ver a esa gente. Me paso con Pedro, este año, tras 6 años retirado, me apunte al torneo de Estadilla. Y allí estaban los dos, padre e hijo. En una cosa no ha cambiado, sigue siendo posible estar media hora sin que te des cuenta hablando con el, porque siempre tiene algo interesante que contarte. Con el posteriormente campeón del mundo no tuve oportunidad de intercambiar palabra sin embargo.

    Cualquier cosa buena que le pase a la gente con la que compartí aquella temporada, sera algo que me alegre enormemente. A la alegría del hecho, histórico de por si, de la victoria de Pedro Jr. en el campeonato, le añades el hecho de que una persona a la que le tienes franco aprecio sera de las más felices por esto, pues que mas se puede pedir.

  3. La anécdota de la partida que le dió el campeonato muestra lo difícil, dificilísimo, que es ganarlo. Enhorabuena, Pedro, y esperemos que esta victoria sea para bien. Porque los campeones enfrentan mucha presión.

  4. El ajedrez de alta competición está sobrevalorado
    es proclive a la neurosis la riqueza del ajedrez está como juego y entretenimiento como herramienta de formación y desarrollo personal por ello sería bueno popularizarlo y que llegue a todos los niños pero no ensalzar ni sobrevalorar la alta competición ni asociarlo a niños prodigio ni a una inteligencia el ajedrez es para disfrutarlo la alta competición es otra cosa muy diferente y está llena de presiones y el neuróticismo no es inusual cuidado con estropear infancias en harás de campeones precoces Es responsabilidad de todos los que amamos el ajedrez difundir y dar a conocer su cara más amable que no es precisamente la alta competicion

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