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ajedrez fotografía antigua

La primera vez que leí que el ajedrez nos proporciona un marco experimental idóneo para comprender el cerebro y la psicología humana, fue en un libro extraordinario escrito por el investigador argentino Diego Rasskin-Gutman llamado “Metáforas del ajedrez”. Las líneas de investigación de Rasskin-Gutman abarcan múltiples niveles de la organización biológica, como el desarrollo embrionario temprano y la ruptura de simetría durante la embriogénesis; la generación de métodos analíticos para analizar las transformaciones morfológicas a lo largo de la evolución; la robótica evolutiva; el pensamiento de la mente experta del ajedrecista, o la relación entre forma y función. Todos temas apasionantes.

Pero era precisamente en el día de hoy cuando, en una interesantísima conferencia en Madrid, escuchaba nuevamente la afirmación de Rasskin-Gutman, pero en esta ocasión de boca del profesor, pensador y pedagogo español Jose Antonio Marina. Marina, explicaba que el ajedrez nos proporciona un entorno suficientemente rico y complejo, y a la vez finito y controlable, como para utilizarlo de herramienta en la exploración de la inteligencia humana. Y así ha sido durante innumerables ocasiones. El ajedrez ha servido no solo como contenido sino como continente.

En este artículo he recopilado para ti algunos de los mejores experimentos con ajedrecistas de la historia. Empecemos.

Las hermanas Polgar

Hermanas-Polgar

A pesar de que la casa de las hermanas Polgar era muy humilde, su padre fue un hombre con una visión única. Un psicólogo muy bien preparado, Laszlo Polgar, que había realizado un estudio profundo de los orígenes de la infancia del genio. El ejemplo arquetípico era Wolfgang Amadeus Mozart. Que ya componía a la edad de cinco años y que parecía ser el caso típico de un niño nacido con dones especiales. Pero Laszlo tomó nota de que el padre de Mozart, Leopold, que era un músico consumado, proporcionó a su hijo un estímulo temprano y con un valor incalculable de su oficio.

Laszlo decidió que la formación especializada era más importante que el talento natural y que tenía un plan asombroso que pondría su teoría a prueba.

Cuando Zsuzsa (Susan) nació en abril de 1969, el experimento de la familia Polgar estaba en marcha. Su padre ya había publicado textos apostando por que el genio no nace sino que se hace. Y para él estaba claro que con el contexto adecuado y con un trabajo apropiado era posible garantizar la genialidad.

Después de Susan, nacieron sus otras dos hermanas: Sofía y Judit, que como la primera, fueron educadas por sus padres de forma ajena al proceso de escolarización reglamentario de Hungría. Y los resultados no tardaron en llegar.

A principios de la década de 1970, el ajedrez estaba totalmente dominado por los hombres. Algunos de los mejores jugadores del mundo creían que el cerebro femenino no podía hacer frente al juego. Pero una niña estaba a punto de demostrar que estaban equivocados.

A los quince años, Susan ya era la jugadora mejor clasificado del mundo. En el abierto de Nueva York de 1985, causó sensación al golpear a un gran maestro por primera vez. En 1989, a los doce años de edad, Judit mantuvo una racha ganadora de ocho competiciones consecutivas y, a los catorce años, Sofía había aniquilado a cuatro grandes maestros con uno de los resultados de torneos oficiales más grandes de todos los tiempos.

A día de hoy Susan sigue teniendo una poderosa presencia en el tablero de ajedrez. Al igual que sus hermanas, parece efectuar las jugadas de una forma tan natural como respirar.

Los estudios de Adrian De Groot

Adrian De Groot
Adrian De Groot

Adriaan de Groot ( Santpoort , 26 de de octubre de 1914 – Schiermonnikoog , 14 de agosto de 2006) fue un profesor y psicólogo holandés, que llevó a cabo algunos de los experimentos con ajedrecistas más famosos de todos los tiempos en la década de 1940-60. En 1946 escribió su tesis Het denken van den schaker , que sería posteriormente (en 1965) traducida al inglés y publicada como: el pensamiento y la elección ajedrez. De Groot jugó para los Países Bajos en las Olimpiadas de Ajedrez de 1937 y 1939. En 1973 se convirtió en miembro de la Real Academia Holandesa de Artes y Ciencias.

Con el objetivo de estudiar cómo toman decisiones los mejores jugadores ante el tablero, de Groot entrevistó a varios jugadores de ajedrez con distintos niveles de juego y constató que ambos grupos valoraban aproximadamente el mismo número de opciones y con una profundidad similar. Las diferencias eran relativamente pequeñas entre los expertos y los novatos, y este fue el elemento que sugirió a De Groot que sus ventajas no venían de la capacidad de cálculo y la “fuerza bruta”, sino de otra cosa más refinada: el conocimiento. Según De Groot, el núcleo de la experiencia de ajedrez es la capacidad de reconocer gran número de posiciones de ajedrez (o partes de posiciones). En pocas palabras, su mayor eficiencia no venía de evaluar más resultados, sino de considerar sólo las mejores opciones.  [Nota: Con posterioridad en el años 1992, el investigador Holding puso de manifiesto que los jugadores expertos también procesaban más rápido y tenían mayor capacidad de profundizar en las posiciones.]

Los experimentos de Merim Bilali y Peter McLeod sobre el Efecto Einstellung

El ajedrez también sirvió como modelo para estudiar el efecto Einstellung. ¿En qué consiste? Este efecto se produce en nuestro cerebro cuando conocemos la solución a un problema y, como consecuencia de ello, somos incapaces de dar con soluciones potencialmente superiores. Los experimentos han demostrado que este sesgo cognitivo, literalmente, cambia cómo incluso los jugadores de ajedrez expertos ven el tablero frente a ellos. En los últimos años Merim Bilali de la Universidad de Klagenfurt en Austria y Peter McLeod de la Universidad de Oxford y otros investigadores, han llevado a cabo algunos de las estudios más detallados sobre el asunto.

Universidad de Oxford
Universidad de Oxford

En algunos de estos experimentos, los científicos presentaron a los jugadores de ajedrez un tablero virtual que tenía dos soluciones: podían dar mate con la conocida secuena del mate de la coz o con una solución mucho más rápida de tres pasos. A los jugadores se les pidió que llegaran a jaque mate lo más rápido posible, pero una vez que reconocieron el mate de la coz como una posibilidad les hizo incapaces de darse cuenta de la estrategia más eficiente. Sin embargo, cuando se presentó una posición casi idéntica en la que se había desplazado un alfil, eliminando el mate de la coz como una opción, los jugadores reconocieron la solución más rápida.

2 Comentarios

  1. Muy buen artículo, Daniel. Tus aportes contribuyen a la difusión del ajedrez y al prestigio del juego. Saludos.
    Juan Antonio Reyes

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