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Magnus-Carlsen
Magnus-Carlsen

El papel de la práctica en la adquisición de conocimientos ha sido una cuestión clave de investigación por lo menos desde el estudio Bryan y Harter de (1899) sobre la experiencia en la telegrafía Morse, que propuso que se necesitan 10 años para convertirse en un experto. El marco de la práctica deliberada (Ericsson et al., 1993) se posicionó de manera extrema al negar el papel del talento en la mayoría de las competencias y habilidades, afirmando que un rendimiento superior es una función creciente de la práctica deliberada orientada a objetivos, es decir, cuanto mayor es la práctica mayor es el nivel de la habilidad.
Por ejemplo, Ericsson et al. (1993) sostienen que “las diferencias individuales en el máximo rendimiento en gran medida pueden explicarse por cantidades diferenciales del pasado y los actuales niveles de la práctica” (p. 392). El marco de la práctica deliberada ha capturado la imaginación de la prensa popular, como puede verse por la publicación de varios libros pop-ciencia como el talento está sobrevalorado (Colvin, 2008), Outliers (Gladwell, 2008).

Es la eterna duda de si los genios nacen o se hacen.


En los últimos años, esta orientación ha sido criticado en los círculos académicos; por ejemplo, en estudios retrospectivos, la cantidad de práctica deliberada representa sólo alrededor de un tercio de la variación en la experiencia en la música y en el ajedrez (Hambrick et al., 2014). Y si nos vamos a nombres que todos conocemos como Roger Federer en el tenis, Michael Jordan en el baloncesto, Usain Bolt en las carreras de atletismo de velocidad o Michael Schumacher sabemos que en los últimos años han dominado escandalosamente su deporte, lo cual lanza considerables dudas sobre la teoría de la práctica deliberada.
Un ejemplo particularmente espectacular lo encontramos en el gran maestro de ajedrez Magnus Carlsen (Noruega), que se convirtió en campeón del mundo en ajedrez clásico en noviembre de 2013, superando a Viswanathan Anand (India) y que también se convirtió en campeón del mundo en ajedrez rápido (15 minutos + 10 s de tiempo adicional por jugada) y ajedrez rápido (3 min + 2 s tiempo adicional por jugada) en junio de 2014. En la lista de rating de marzo de 2015 publicado por la Federación Internacional de Ajedrez a sus 24 años de edad Carlsen ocupa el primer lugar con 2.863 puntos de ELO. Lo dramático es que existe una diferencia considerable con los siguientes nueve jugadores, con el segundo (Caruana) la diferencia es de 61 puntos. Si consideramos que 100 puntos de ELO de diferencia con un rival incrementa la posibilidad de ganar en un 63,7% la diferencia es más que considerable…

Para probar la hipótesis en contra de la teoría de la práctica deliberada, un grupo de investigadores ha recogido información de Internet y biografías sobre la edad en que estos grandes maestros, como las fechas en las que comenzaron a jugar al ajedrez, su edad actual etc..

En este análisis, se ha supuesto que, en el ajedrez de élite, todos los jugadores practican con extrema dedicación y con los mejores métodos de entrenamiento disponibles. Si la experiencia fue únicamente una función monótona de la práctica, entonces se deduce que Carlsen, que aprendió las reglas a la edad de cinco años, pero comenzó a jugar al ajedrez en serio en la relativamente “longeva” edad de ocho años, debería ser mucho más débil que la mayoría de los diez jugadores que lo siguen en la lista internacional de calificación, ya que estos rivales tuvieron en promedio, al menos, 6,6 años más de práctica. El hecho de que Carlsen domine el mundo del ajedrez tan escandalosamente, ser campeón del mundo, no sólo en el ajedrez clásico, sino también en el ajedrez rápido y en blitz, refuta esta hipótesis, en el centro de la teoría de la práctica deliberada.

Apuros de tiempo ajedrez
Carlsen echándose una siestecita en el campeonato del mundo

Varias objeciones pueden ser observadas contra este análisis:
En primer lugar, la habilidad prodigiosa de Carlsen durante la adolescencia y la adultez temprana puede no ser tan notable como parece a primera vista, ya que numerosos jugadores jóvenes juegan mejor que sus rivales más mayores. Por ejemplo, Howard (1999) ha demostrado que los mejores jugadores de ajedrez son cada vez más jóvenes. Los principales cambios se han producido en las últimas décadas que permiten la práctica más eficiente (Gobet et al., 2002). En particular, la calidad y cantidad de libros de ajedrez han aumentado notablemente en las últimas décadas, y los programas de ajedrez y bases de datos de computadoras han revolucionado los métodos de entrenamiento. Esa práctica deliberada más eficiente debería llevar a un progreso más rápido es consistente con Ericsson et al. (1993) Marco. Sin embargo, como todos los jugadores mejores del mundo que preceden a Carlsen se han beneficiado de estas mejoras en la formación, este factor no explica la superioridad de Carlsen.

En segundo lugar, se podría argumentar que, al igual que en el deporte, la edad juega un papel importante en el ajedrez y la juventud dará ventaja a los mejores competidores más jóvenes. Se sabe que los efectos del envejecimiento ocurren temprano con variables cognitivas como el razonamiento, la visualización y la velocidad de procesamiento. Sin embargo, no está claro que se trate de un factor clave en el nivel de juego, ya que seis de los mejores jugadores absolutos tienen más de 30 años de edad o más. Además, Gary Kasparov y Viswanathan Anand aún eran campeones del mundo cuando eran 37 y 44 años, respectivamente. En cualquier caso, la correlación entre la edad y la calificación no es estadísticamente significativa.

En tercer lugar, Carlsen podría haber contado con una práctica deliberada más intensa que el resto. Aunque no sabemos los detalles de la formación de Carlsen, en una reciente entrevista, Carlsen dijo que “en el entrenamiento de ajedrez, hago las cosas que me gustan. No me gusta especialmente jugar contra los equipos, así que no lo hago “(Anders, 2014). Además, él es un gran deportista, con una inclinación para jugar o ver el fútbol en vez de practicar ajedrez intensamente (Sujatha, 2013).

Por lo tanto, surge la pregunta, ¿tiene Carlsen un talento especial para el ajedrez? La respuesta a esta pregunta es tan evidente en el mundo del ajedrez que ni siquiera me atrevo a plantearla. Carlsen es conocido como el “Mozart del ajedrez”. Varios factores apoyan la hipótesis de talento. Carlsen mostró claros signos de precocidad intelectual temprana en su vida. A la edad de cinco años, se sabía “el área, la población, la bandera y el capital de todos los países del mundo”, e información similar memorizando los 430 municipios de todo de Noruega (Agdestein, 2004, p. 10). Se convirtió en un gran maestro después de tan sólo cinco años de comenzar a jugar al ajedrez en serio, a la edad de 13 años y 148 dias. También ha adoptado un enfoque muy poco convencional con el ajedrez. Aunque la mayoría de los grandes maestros se especializan en aperturas específicas que estudian en gran profundidad , Carlsen juega una amplia gama de aperturas y evita variantes conocidas, incluso aceptando posiciones inferiores como consecuencia de esta elección. En lugar de preparar largas líneas de apertura, se basa en su asombrosa habilidad para encontrar jugadas casi óptimas en el medio juego y en los finales.
Junto con la investigación científica, el caso de Magnus Carlsen demuestra que la práctica deliberada es necesaria, pero no suficiente, para lograr los más altos niveles de juego.

4 Comentarios

  1. Saludos
    Cuan realista es aspirar a un titulo de maestro internacional o GMI para una persona que recién se introduce y da sus primeros pasos en el mundo del ajedrez?
    Me refiero a que apenas tiene idea de como mover las piezas

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