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Constantemente se ven jugadores que acaban de aprender a jugar al ajedrez y quieren desesperadamente saberse de memoria muchas variantes de apertura con la esperanza de llegar más lejos que su rival en la preparación casera. Tal gesta no es para nada difícil, basta con tener buena memoria y jugar siempre las mismas variantes. Sin embargo, una vez que consigue llegar a una posición de medio juego, el principiante se encuentra perdido y no sabe qué planes debe seguir para continuar mejorando su posición. Ésta se va deteriorando poco a poco y termina perdiendo la partida. Esta historia te suena, ¿verdad?

La memorización ciega de variantes de apertura sin comprender lo que está sucediendo en el tablero es el camino más rápido hacia la derrota. Es mejor jugar una variante de apertura secundaria (en teoría “más floja”), pero de la cual comprendemos bien su lógica y que nos permitirá llegar a posiciones que nos gusta jugar, que aprenderse de memoria las variantes principales de las aperturas que juegan los jugadores de élite sin entender nada de lo que está pasando sobre el tablero. Este último intento suele desembocar, la mayoría de las veces, en situaciones en las que el jugador principiante se encuentra perdido, al final de las variantes que estudió de memoria, en una posición de medio juego que no comprende.

Lo peor que te puede pasar es jugar “bien” en la apertura y llegar a una “buena” posición de medio juego sólo para darte cuenta de que no sabes qué hacer a partir de ahora.

La mayoría de los jugadores principiantes (y yo añadiría, muchos jugadores de nivel medio) conceden demasiada importancia a la apertura sin darse cuenta de que lo realmente importante es saber salir de la apertura con una posición más o menos armónica de las piezas y, a partir de ahí, comprender los elementos presentes en la posición para elaborar planes creativos que puedan desequilibrar la posición y alzarse con la victoria.

Lo único que necesitas en la apertura es proteger a tu rey y salir de la apertura para llegar a una posición de medio juego que sepas jugar.

Mira si no el ejemplo del Campeón del Mundo, Magnus Carlsen, quien objetivamente hablando, juega la apertura realmente “mal”. De hecho, muchas veces ha perdido partidas tempranamente porque “se pasó de listo” e hizo jugadas demasiado “absurdas”. Él usa esa estrategia para sacar a sus rivales de la preparación casera. De esta manera, evita cualquier sorpresa y obliga a su contrario a pensar por sí mismo desde la primera jugada. Si esta estrategia le funciona al Campeón del Mundo ¿por qué no te va a funcionar a ti también?  Cuando se estudian las partidas jugadas por el Campeón del Mundo parece que no sabe nada de teoría de aperturas. Por supuesto, que sabe mucha teoría, simplemente trata de sacar a su rival del libro. ¿Cómo consigue hacerlo? Se guía por su conocimiento del ajedrez más allá de la apertura. Conoce los planes que van a venir después, en el medio juego y piensa en términos de estructuras más que en variantes aprendidas de memoria. Indudablemente, tú no juegas tan bien como Magnus Carlsen pero, a tu nivel, seguro que puedes utilizar una estrategia similar.

Lo que quiero hacerte entender es que lo importante no es hacer “las mejores jugadas” según el libro, sino hacer jugadas que comprendas para qué sirven y qué objetivos quieren conseguir. Es decir, comprender lo que está pasando en el tablero. Llegarás más lejos comprendiendo los principios generales de la apertura que aprendiéndote mil variantes de memoria. De hecho, hay muchos Grandes Maestros que no saben mucha teoría de aperturas pero juegan siguiendo la lógica del juego y atienden a los principios generales en esa fase del juego.

En la apertura, los principios generales más importantes que tendrás que atender son: El desarrollo, el centro y la seguridad de tu propio rey. Si atiendes a estos principios te aseguro que conseguirás buenas posiciones de apertura y, al comenzar el medio juego, estarás en disposición de atacar la posición de tu oponente.

Estos tres principios se pueden resumir en una sola frase:

“Desarrolla tus piezas para dominar el centro y piensa en la seguridad de tu rey.”

Confía en tus propias ideas. Utiliza tus piezas de manera que puedan desarrollar su máxima potencia. No muevas demasiados peones en la apertura. Los peones no pueden retroceder, las piezas sí. Demasiados movimientos de peón en la apertura son pérdidas de tiempo. El tiempo es muy importante en la apertura; sobre todo, en las aperturas abiertas. Utiliza cada jugada para desarrollar rápidamente tus piezas:

Analiza tus partidas. Especialmente aquéllas que has perdido. Busca el momento en que cometiste el error, tratando de comprender por qué cometiste dicho error. Seguramente fue porque no entendías las ideas subyacentes en la posición. Después de analizar la partida habrás aprendido mucho y la próxima vez estarás mejor preparado para enfrentarte a una posición similar.

Estudia los planes típicos del medio juego que más se suelen producir (por ejemplo, estructura Carlsbad, esquemas con peón dama aislado…) y juega la apertura tratando de llegar a esas posiciones. Guíate por esquemas generales de juego, no tanto por variantes concretas que te aprendes de memoria. Por supuesto, también es importante dominar la táctica y saber aprovecharla en tu favor.

Sigue los planes generales de juego y trata de comprender la razón oculta que hay detrás de las jugadas de tu oponente. Utiliza tus piezas de forma coordinada para crearle los mayores problemas al rival.

Para estudiar las aperturas desde este punto de vista, permíteme recomendarte un libro, que está bastante bien. Es muy completo y estudia las distintas aperturas explicando las ideas generales que hay detrás de cada jugada. En este libro no encontrarás variantes exhaustivas, sino muchas ideas y planes para cada apertura. Ahora no te sentirás perdido en un mar de variantes. Ya podrás jugar la apertura como la juega Magnus Carlsen: confiando en tu capacidad de encontrar buenas ideas y realizar buenas jugadas.

Suerte y ya me contarás tus progresos.

COLLINS. Entender las aperturas. Ed. Hispano Europea.

CONCLUSIÓN:

Estudia los planes típicos del medio juego y, a partir de ahí, escoge tu repertorio de aperturas. No te preocupes tanto de aprender de memoria cientos de variantes, más bien procura entender las ideas que hay detrás de cada jugada. Realiza las jugadas en la apertura siguiendo los principios generales y pensando en los esquemas del medio juego a los que quieres llegar. Así mejorarás mucho tu juego y podrás saltar al siguiente nivel.

Espero que te haya sido útil este artículo y puedas mejorar tu juego en la apertura. Si quieres leer más artículos que escribo, visita mi blog:

http://ajedrezalacarta.blogspot.com.es/J

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