Inicio Aprender ajedrez Hace 50 años Bobby Fischer destruyó el dominio soviético (Parte I)

Hace 50 años Bobby Fischer destruyó el dominio soviético (Parte I)

Hace 50 años Bobby Fischer se convirtió en leyenda

La historia sobre cómo Robert “Bobby” Fischer se transformó en el campeón mundial es una de las más apasionantes del ajedrez. 

A comienzos de los 70, Bobby Fischer a pesar de haber ganado en múltiples ocasiones el campeonato en Estados Unidos, todavía no había disputado el Campeonato del Mundo. 

Para alcanzar ese momento de gloria, Fischer tenía que superar a la formidable maquinaria de la Federación Soviética de Ajedrez, que desde el año 1948  había dominado por completo el ajedrez internacional. 

Eran las épocas de Botvinnik (patriarca y primer campeón soviético), Smyslov, Tal, Petrosián y Spassky. Para nombrar solamente a los que habían sido campeones mundiales. La época en que el equipo soviético ganó todas las Olimpiadas de Ajedrez entre 1954-64 y también los campeonatos de Europa entre 1961 y 1965.

El dominio era tan impresionante que un importantísimo gran maestro de la época, el belga Alberic O’Kelly, comentó a mediados de los 60:

“El próximo retador de Petrosián solo puede ser soviético. Ni Fischer ni Larsen tienen ninguna posibilidad. Solo la atmósfera ajedrecística de la Unión Soviética es capaz de formar un jugador de la fuerza práctica de Petrosián. El actual campeón ha sido criado gracias a la fuerza de los grandes maestros soviéticos. ¿Qué posibilidad tienen contra él Fischer o -menos aun- Larsen, talentos solitarios abandonados a sus propias herramientas?” 

¿Cómo logró un joven de Brooklyn, con escasos recursos económicos y apoyo institucional, “vencer a los rusos en su propio juego”?

La Unión Soviética contra el Resto del Mundo

Bobby Fischer en el match 'URSS vs Rest of the World'
Bobby Fischer en el match ‘URSS vs Rest of the World’

Quizá no hubiese ocurrido si la confianza excesiva de los jugadores soviéticos no los hubiese llevado a participar en el match conocido como “Unión Soviética versus el Resto del Mundo” en la primavera de 1970. En este torneo los principales jugadores de la URSS se midieron contra los más fuertes grandes maestros de occidente, clasificados por su elo. 

Fischer tenía dos años fuera de los circuitos de competición y rechazaba cada invitación recibida (su temperamento impredecible y el escándalo que se produjo por su abandono del torneo Interzonal en Túnez lo habían alejado). Por tanto no era una tarea sencilla, pero sí muy necesaria convencerlo de asistir. 

Su participación fue una sorpresa hasta para él mismo, así como su estado de ánimo relajado y accesible. Estaba de tan buen humor que ni siquiera protestó cuando fue designado como segundo tablero para jugar contra Tigrán Petrosián. El primer tablero fue otorgado al danés Bent Larsen (jugador que estuvo entre los 10 primeros del mundo durante 15 años)  como recompensa por sus resultados en los últimos torneos.

Fischer y un (aun) animado Petrosián

La URSS ganó apenas por un punto el match. Pero lo más importante es que Bobby Fischer hizo una demostración impresionante derrotando cómodamente a Petrosián 3 puntos por 1, imponiéndose en las dos primera partidas y entablando las dos siguientes.

Invicto y con el mejor resultado del torneo, Fischer se sintió tan animado como preocupados los soviéticos. 

Sin embargo, la participación de Fischer en el próximo Torneo de Candidatos estaba comprometida por su ausencia en el campeonato de Estados Unidos de 1969. Se requirió de negociaciones especiales con la FIDE y que uno de los tres representantes estadounidenses abandonase voluntariamente su puesto (finalmente accedió Pal Benko) para que Bobby pudiese participar en el Interzonal de Mallorca, que le abría la posibilidad de disputar el Torneo de Candidatos. 

Sin embargo, convencerlo de participar en el Torneo Interzonal Palma de Mallorca y los arreglos necesarios para que Fischer jugase no fueron nada sencillos. 

Se requirió de mucho esfuerzo por parte de su amigo y principal protector, el coronel Ed Edmonson, Director Ejecutivo de la Federación de Ajedrez de Estados Unidos, quien tuvo una influencia decisiva en la carrera de Fischer, para convencerlo. 

Edmonson tuvo que mandar una carta desesperada y suplicante de última hora para persuadirlo de tomar el avión a Mallorca. Y durante una fase difícil del torneo, se colocó al lado de la puerta, abriéndola y cerrándola con delicadeza, para impedir que el ruido molestase al temperamental Bobby.

Pero, valió la pena. Si bien la primera parte del torneo fue regular, Fischer despertó en la última etapa, en la que encajó seis victorias consecutivas y culminó el torneo como líder, con 3 puntos sobre su rival más próximo

Torneo de Candidatos, Fischer frente a Taimánov

Bobby Fischer & Taimánov en el Vancouver, Canadá.

El match entre Mark Taimánov (quién se clasificó 5 en Mallorca) y Robert James Fischer se disputó en mayo de 1971. Así se inició la última fase del largo recorrido que le permitiría competir y (¡alerta spoilers!) ganar el título contra Borís Spassky, en 1972

Taimánov, quien además de ajedrecista disfrutaba de una vida glamurosa como exitoso concertista de piano junto a su esposa, fue la primera víctima soviética del momento cumbre de Bobby Fischer. Y de hecho, escribió un interesantísimo libro sobre el encuentro, que tituló precisamente Yo fui víctima de Bobby Fischer.

El soviético tenía para la fecha 45 años de edad, y estaba jugando de forma excelente. Además era un veterano de la élite ajedrecística quien había sido campeón de Rusia en 1956. Era un jugador muy creativo y realizó importantes aportes al ajedrez, incluyendo líneas muy interesantes en la Siciliana. La variante Taimanov fue muy estudiada en su época.

‘Gana con la siciliana’ de Mark Taimánov

De hecho, y a pesar del ambiente tenso, el soviético se mostraba bastante optimista. Mijaíl Botvínnik le ayudó en la preparación de su juego contra Fischer, pasándole un archivo que había recopilado él mismo de las partidas del estadounidense, como preparación para un encuentro nunca disputado pero para el que hubo conversaciones a mediados de los 70. 

Este dossier sobre Bobby tiene algunos elementos muy interesantes sobre el estilo de juego del norteamericano. La recomendación general de Botvínnik era tomar la iniciativa con rapidez y secar las posiciones de juego, para desesperar al impaciente Fischer

Además de la ayuda del propio patriarca, el estado soviético le proporcionó a Taimánov un equipo de 3 Grandes Maestros que viajaron con él para apoyarlo y revisar las partidas. Alexander Kotov, Yuri Balashov y Yevguem Vasiukov. 

Sin embargo, Taimánov, como reconoció posteriormente, hubiese preferido el apoyo de Mijaíl Tal de quien era muy amigo y que tenía un espíritu más alegre, pero lamentablemente las pésimas opiniones que sobre Tal tenían Botvínnik y el aparato soviético (lo consideraban muy bohemio) impidieron su participación. 

Por su lado, Fischer no tenía colaboradores y contaba solo con el acompañamiento del coronel Edmonson.

Sin embargo, nada de esto importaría. La victoria fue un apabullante 6 – 0 a favor de Bobby Fischer, ¡sin ninguna tabla! Absolutamente impresionante. Un resultado que nunca se ha vuelto a ver en el ajedrez a nivel de la élite. 

En el siguiente video podemos ver una de las partidas que formaron parte de ese match.

A ese nivel de juego, ese resultado no solo era la demostración del genio y talento de Bobby Fischer, sino una bomba para el autoestima soviético. Arruinó la carrera ajedrecística y musical de Taimánov pero además colocó los nervios de punta a la Federación Soviética de Ajedrez y dio un fuerte aviso al campeón Spassky. 

La sensación de amenaza y nerviosismo generados por la victoria del estadounidense provocó que el comité deportivo soviético organizase una serie de reuniones con los grandes maestros del país para evaluar y planificar cómo frenar el fenómeno Fischer. 

En el libro Russians versus Fischer se cuenta, desde la perspectiva soviética, muchas de las percepciones que tenían sobre el genio estadounidense, la paranoia que envolvió a la federación soviética y la mezcla de temor y fascinación de sus contrincantes. 

Su siguiente rival en el Torneo de Candidatos sería el danés Bent Larson (jugador contra el que Fischer había perdido en varias ocasiones) y los soviéticos estaban muy atentos a lo que ocurriría. 

4 COMENTARIOS

  1. Bom dia,
    O meu nome é Jorge Gomes, sou português e estou a utilizar o tradutor do google. Queria agradecer os artigos publicados. São muitos bons. Eu escrevo no Blog do meu Club e por vezes faltam ideias e tenho recorrido aos vossas publicações de tempos a tempos. Têm muita qualidade e tenho aprendido muito com os vosso artigos.
    Grato
    Jorge Gomes

  2. Si se quiere hacer historia hay que ser objetivo. El campeonato de EE UU de 1969 tenía categoría de zonal. Fischer no participó en él y no tenía derecho a jugar el Interzonal de Palma de Mallorca de 1970. Los tres representantes de EE UU podían haber renunciado al Interzonal y eso no daba derecho a Fischer y a nadie a remplazarlos. Fue una jugada habilidosa de la Federación gringa que tramó al complaciente Euwe, presidente de la Fide, para habilitar la participación de Fischer violentando toda legalidad. Hoy en día tal «jugada» no prosperaría. Benko renunció por tres mil dólares y Euwe «legalizó» la participación. Otra historia es que realmente Fischer era ya el mejor jugador del mundo.

    • ¡Hola Jorge, quiero empezar agradeciéndote ese comentario tan preciso! Solo un apasionado del ajedrez conocería tantos detalles sobre ese proceso.
      Para hacer más cómoda la lectura tuve que dejar de lado muchos detalles que en principio había agregado. A lo que de forma muy apropiada señalas es a lo que me refería con «negociaciones especiales con la FIDE». Es verdad que actualmente una situación similar difícilmente se aceptaría, pero por suerte, esa «legalización» sui generis nos permitió ver al Fischer en su punto cumbre.
      La única diferencia es que según mis fuentes Benko recibió 2.000 dólares, que incluso para la fecha era una suma ridícula para un ajedrecista profesional, y en general los historiadores señalan que fue principalmente un acto de generosidad lo que motivó a Benko a cederle el puesto a Fischer.
      De nuevo, muchas gracias por el comentario.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.